La Ermita de Santa Elena es, sin duda, uno de los emblemas de nuestra ciudad. Hoy, funciona como un espacio asociado al Museo Oiasso, pero a sus espaldas hay ya siglos de historia, que te animamos a repasar con nosotros en este artículo.

ermita Santa Elena

Ermita Santa Elena. Fotos del archivo municipal de Irun.

¿Sabías que la Ermita de Santa Elena es, probablemente, más antigua que la Parroquia de Nuestra Señora del Juncal? En realidad, es muchísimo más antigua, pero si nos referimos a la ermita actual, tal como se conserva, es en el siglo XIV donde debemos fechar su construcción.

Antes este espacio tuvo otros fines y otras apariencias. El mayor valor que aún hoy conserva, de hecho, está ligado a los numerosos hallazgos arqueológicos que acoge, que demuestran que ya en los tiempos de la Antigua Roma fue un lugar dedicado al culto religioso.

Lo que hoy es una ermita, por tanto, fue en el siglo I un templo romano. Pero su historia no finaliza ahí: fue también la única iglesia de la que se tiene constancia en toda Gipuzkoa durante el siglo X. Es sobre la planta de esta primera iglesia que se realizaron modificaciones, en el XIV, para constituir la ermita de Santa Elena. Y dos siglos después, en el XVI, todavía se realizarían algunas reformas que acabarían otorgando al edificio la forma de la que hoy tenemos conocimiento.

Características de la ermita

La ermita está situada muy cerca del casco viejo de Irun, y no lejos del recorrido del Camino de Santiago. Su portada es de estilo isabelino. Es un edificio de planta rectangular, cubierta a cuatro aguas y con muros de piedra sillar.

Sin embargo, antes de ser una iglesia y luego una ermita, se cree que el templo romano fue construido a partir de piedras de la zona, de calidad pobre. Fue levantado sobre una necrópolis indígena, tal como se supo tras excavaciones arqueológicas que comenzaron en el año 1971.

Esta necrópolis, que ya mostraba cierta influencia romana, pertenecía a una cultura de ‘vascones’, que en sus ritos fúnebres mantenían aún gran parte de sus propias tradiciones.

Nueva vida como museo

En 1989 la ermita se transforma en museo, permitiendo observar a los visitantes los yacimientos arqueológicos trabajados en 1971 y también en 1972. De hecho, a partir de entonces se convierte en un lugar habitual de visita para los alumnos de los diferentes centros escolares de Irun.

En la planta baja se puede ver, como complemento, una exposición que reúne todo tipo de objetos y hallazgos no solamente del lugar, sino también de otras zonas de la comarca. Tras la apertura del Museo Oiasso, funciona como segundo espacio anexo al propio museo.