Dos figuras de enorme calado sentimental para los irundarras viven una frente a la otra, en el centro de la ciudad. Nos referimos a las esculturas que representan a Pío Baroja y a Luis Mariano.

Dos obras de estilos muy diferentes, pero con un objetivo idéntico: homenajear a una figura muy querida por todos los ciudadanos de Irun. Cada una está a un lado de la calle que atraviesa el corazón de la ciudad: el paseo Colón.

Escultura Pío Baroja en IrunComencemos por Pío Baroja, cuya estatua fue instalada e inaugurada en el año 2006, a fin de conmemorar el 50 aniversario de su fallecimiento. El nombre del escritor siempre estuvo muy ligado a Irun, si bien no nació en la comarca, sino en Donostia.

Hasta tal punto está ligado su nombre a nuestra ciudad que lo podemos encontrar en varias partes. Por supuesto, está la calle Pío Baroja, pero también podemos hallarlo, por ejemplo, en el nombre del Instituto de Educación Secundaria.

La obra representa al escritor de la misma forma en que muchos lo visualizarán al pensar en él: con su sombrero, bufanda y abrigo largo. Quizá sea porque, en realidad, la estatua no es un original, sino una reproducción a tamaño real de una obra previa del artista asturiano Sebastián Miranda.

Uno de los nuestros

Luis Mariano, por su parte, sí nació en Irun. Es una figura muy querida aquí, como demuestra la existencia, por ejemplo, de la Asociación Lírica que lleva su nombre, y que ha estado siempre muy activa en el marco de la vida cultural de la ciudad. Este cariño contrasta con las dificultades que el cantante tuvo que pasar durante el régimen franquista. No es casualidad que pasara muchos años de su vida al otro lado de la frontera, en suelo francés. Allí, su música y su talento fueron muy respetados.

La figura de Luis Mariano siempre ha estado muy presente en la memoria de los iruneses. En 2009, una fotografía en la que el artista compartía sonrisas y sillas con Toni Leblanc y Augusto Algueró sirvió de base para un grupo escultórico en el que se mantuvieron los tres asientos, pero permaneció únicamente la figura de Luis Mariano. Hoy, no es extraño encontrarse con visitantes que se sientan en esas sillas vacías y se fotografían para tener un recuerdo en compañía del legendario intérprete.

Escultura Luis Mariano en Irun

Más estatuas

Estas dos obras no representan un elemento extraño en la ciudad. Mientras leía estas líneas, más de uno habrá tenido en la cabeza alguna de las otras que podemos encontrar por las calles de Irun. Por dar dos ejemplos únicamente, es el caso de la obra ‘Cantinera’, en la calle Escuelas, o del grupo escultórico ‘Sirenas’, en la calle Aduana.